GRUPOEMA

En la tradición marinera, los eventos de una jornada de navegación se reflejan en un bien llamado: "Libro de Bitácora". Los que navegamos por variados mares, en pos de la misteriosa y esquiva belleza, queremos recoger aquí los frutos de nuestras sinceras improvisaciones y empeñados ensayos creativos, para compartirlos libremente con aquellos que sientan un afín impulso de comunicación. A este recoleto mesón, de insomnes veladas y libre intimidad, sed convidados y bienvenidos.

Nombre: GERARDO FONTANES
Ubicación: Bilbao, Bizkaia, Spain

Mi blog pretende recoger, reunidad, las obras de pintura, cuyas imagenes he conservado, de una u otra forma, de exposiciones, y almacen de taller.

27.11.06

CARTA BLANCA (Rimbaud - 28.11.06)




Escucha mujer.

No hago más que darle vueltas a la mente, a la pluma y al papel.
Desde la dulce muerte de la noche pasada, al volver a la vida, y por la tarde,
esperaba encontrar una honrosa salida.

Pero no.

He tenido que recogerme en el silencio, para poder volar con toda mi carga,
como un cohete lunar lanzado hacia el espacio,
descubriendo mundos nuevos y ensoñados espacios luminares.

Me he preguntado:

¿Si tu risa no es fingida, por qué, a veces, te muestras atrevida o reticente,
amagando y no mostrando tu medida?
No me podrás dar hoy esa respuesta; pero estoy repleto de impaciencias.

Te digo:

Cuando siento la pasión de tu presencia, soy árbol sin corteza, descarnado.
Recuerdo tus ojos,... y tu cara reclinada, testaruda, ocultando la mirada.
Y aún eso, después de lograr retirar de tu cuerpo algunos velos.

Te cederé, mujer, cualquier día, la razón de mi fuerza y de mi hombría.
Te transformaré: de tierra reseca, en fértil regadío; inundándote de los pies a la cabeza,
con lágrimas de suave lluvia de amor.

Y será tu cuerpo, mujer, guitarra resonante;
bordón y prima, pulsadas, jugando a dúo, que vibrarán inquietas entre mis dedos,
borrando en ti todos los miedos.

No debiera decir esto, por prudencia, pero...
¿Qué más da?
Ni siquiera puedo bajar la cabeza, avergonzado, en tu presencia.

Aquí, en mi piel, tatuado como un fuego residual convertido en brasas,
permanece, todavía, el calor de tu recuerdo.
Indelebles cicatrices son las huellas de tus dedos, en mi pecho.

Mujer.

Rimbaud

A MI VIEJO CARRO DEL PAÍS (Pachín – 26.11.06)

Al día siguiente, vuelve el atardecer,
Quizás parece un día más, del largo caminar…
Contemplo en el fondero de la güerta,
mi viejo carro, estacionado, …


Y él me mira, con una sonrisa burlona,
llena de complicidad de tiempos pasados.

¿De qué te sonríes? … compañero de fatigas,
dinosaurio de los tiempos,
bravura de caminos embarrados..
sostén de pesadas cargas …
Alcahuete de juegos amorosos,
de amores primerizos y alborotadores…

Solo decías muy bajito: ¡shsss! …
¡Shsss! … ¡Que os van a oír! …

Hoy, mi viejo carro, sigues ahí,
con tus pértigas, ya carcomidas y azotadas.
Y sigues siendo el alcahuete,
que siempre te gustó.

Ya no hay amores primerizos,
ni adolescentes juegos, que a ti te gustaban…

Ahora sigues siendo testigo de sueños;
sueños en noches serenas y tranquilas,
donde, en la hospitalidad de las tablas de tu vientre,
me refugio, y me acuesto con “pulgoso”.

Él, como siempre, se queda dormido;
pero, tu y yo, observamos el firmamento…

Ahora soy yo, el que te dice: ¡Shssss!...
¡Shssss! ... ¡Que no chirríen tus quejumbrosas tablas.
Observa las estrellitas que pasan por nuestro cenit,
pero no las sigas con tu mirada…

Déjalas que sigan su órbita…
Unas se van … y llegan otras tan bonitas...

Y, mientras van y vienen,...
Las noches seguirán pasando;
“pulgoso durmiendo” y, tu y yo,
seguiremos mirando…

Tú, de alcahuete, y yo, soñando…


Pachín