Entre las sombras de la negra oscuridad
busco tu cuerpo, tu alma, tu pensamiento.
Subo a los montes, bajo a los valles,
recorro, caminos y prados,
y no consigo vislumbrar, tu silueta.
Como si de un fantasma se tratase,
te escondes entre las luces y las sombras,
y yo desesperado, grito tu nombre,
y ni el eco me contesta.
Vuelvo sobre mis sombras y mis dudas,
sobre mis miedos y temores,
entre la oscura negrura,
entre los negros temblores,
con el alma desgarrada,
sangrando por todos los poros.
¿Donde estas, mi alma gemela?
¿Donde estas, mi alma amiga?
¿Porque no me contestas?
¿Porque me dejas con la duda?
No sé si merece la pena esta vida
de búsqueda interminable;
cruzando caminos de espinas,
tragando tantos sinsabores,
soñando con fantasmas,
persiguiendo alucinaciones.
Pero sé que, aunque quisiera,
no podría dejar de buscarte;
porque nunca estaré completo,
sin mi otra parte.
Potroviejo