CUENTOS CELESTES (Closinglisboa - febrero - 2007)
A medianoche, en el camino de mis sueños,
mi cielo se viste con nubes de cuentos.
Con ojos de hada y alas de libélula,
Peter Pan me lleva, en un vuelo mágico,
allende los mares, mientras Moby Dick,
con gran desparpajo, pregunta si he visto
al capitán Akab en su ballenero.
Alicia me llama a través del espejo, y
la Bruja Blanca busca a Lewis Carroll
para seducirlo y salir del armario.
Entre rascacielos, el héroe urbano,
dibuja telarañas para alcanzar Venus.
Allí me detengo. Me pinto de rimel
mis largas pestañas. Abro bien los ojos,
no sea que un príncipe en caballo blanco
pase por mi lado y quiera llevarme a otra Galaxia.
Pero Cenicienta me alerta del lobo,
de sus dientes largos y sus malos modos,
mientras Blanca nieves y sus Enanitos,
con sabiduría, me piden que escoja
a "El Principito"·
O, mejor aún, que bese a un sapito,
aunque lo mejor seria que amase
tiernamente, a un hombre corriente,
que con sus historias me hiciera rozar
el azul del cielo, el azul del mar.
Entorno a este sueño y medio dormida,
retiro los cercos de punzantes espinos;
por si en la alborada quiere aparecer
el hombre humano a quien pudiera querer.
Closinglisboa
mi cielo se viste con nubes de cuentos.
Con ojos de hada y alas de libélula,
Peter Pan me lleva, en un vuelo mágico,
allende los mares, mientras Moby Dick,
con gran desparpajo, pregunta si he visto
al capitán Akab en su ballenero.
Alicia me llama a través del espejo, y
la Bruja Blanca busca a Lewis Carroll
para seducirlo y salir del armario.
Entre rascacielos, el héroe urbano,
dibuja telarañas para alcanzar Venus.
Allí me detengo. Me pinto de rimel
mis largas pestañas. Abro bien los ojos,
no sea que un príncipe en caballo blanco
pase por mi lado y quiera llevarme a otra Galaxia.
Pero Cenicienta me alerta del lobo,
de sus dientes largos y sus malos modos,
mientras Blanca nieves y sus Enanitos,
con sabiduría, me piden que escoja
a "El Principito"·
O, mejor aún, que bese a un sapito,
aunque lo mejor seria que amase
tiernamente, a un hombre corriente,
que con sus historias me hiciera rozar
el azul del cielo, el azul del mar.
Entorno a este sueño y medio dormida,
retiro los cercos de punzantes espinos;
por si en la alborada quiere aparecer
el hombre humano a quien pudiera querer.
Closinglisboa

1 Comments:
Lo que me parece extraño es que no haya pasado aún. Los encuentros en la fase de emoción son siempre inesperados. Pero dado tu caracter, tu estilo y la pasión que pones en tus poemas, no me cabe duda de que sobre tu cielo narrativo vital esta sobrevolando el ágil águilucho del amor.
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