A MI VIEJO CARRO DEL PAÍS (Pachín – 26.11.06)
Al día siguiente, vuelve el atardecer,
Quizás parece un día más, del largo caminar…
Contemplo en el fondero de la güerta,
mi viejo carro, estacionado, …
Y él me mira, con una sonrisa burlona,
llena de complicidad de tiempos pasados.
¿De qué te sonríes? … compañero de fatigas,
dinosaurio de los tiempos,
bravura de caminos embarrados..
sostén de pesadas cargas …
Alcahuete de juegos amorosos,
de amores primerizos y alborotadores…
Solo decías muy bajito: ¡shsss! …
¡Shsss! … ¡Que os van a oír! …
Hoy, mi viejo carro, sigues ahí,
con tus pértigas, ya carcomidas y azotadas.
Y sigues siendo el alcahuete,
que siempre te gustó.
Ya no hay amores primerizos,
ni adolescentes juegos, que a ti te gustaban…
Ahora sigues siendo testigo de sueños;
sueños en noches serenas y tranquilas,
donde, en la hospitalidad de las tablas de tu vientre,
me refugio, y me acuesto con “pulgoso”.
Él, como siempre, se queda dormido;
pero, tu y yo, observamos el firmamento…
Ahora soy yo, el que te dice: ¡Shssss!...
¡Shssss! ... ¡Que no chirríen tus quejumbrosas tablas.
Observa las estrellitas que pasan por nuestro cenit,
pero no las sigas con tu mirada…
Déjalas que sigan su órbita…
Unas se van … y llegan otras tan bonitas...
Y, mientras van y vienen,...
Las noches seguirán pasando;
“pulgoso durmiendo” y, tu y yo,
seguiremos mirando…
Tú, de alcahuete, y yo, soñando…
Pachín
Quizás parece un día más, del largo caminar…
Contemplo en el fondero de la güerta,
mi viejo carro, estacionado, …
Y él me mira, con una sonrisa burlona,
llena de complicidad de tiempos pasados.
¿De qué te sonríes? … compañero de fatigas,
dinosaurio de los tiempos,
bravura de caminos embarrados..
sostén de pesadas cargas …
Alcahuete de juegos amorosos,
de amores primerizos y alborotadores…
Solo decías muy bajito: ¡shsss! …
¡Shsss! … ¡Que os van a oír! …
Hoy, mi viejo carro, sigues ahí,
con tus pértigas, ya carcomidas y azotadas.
Y sigues siendo el alcahuete,
que siempre te gustó.
Ya no hay amores primerizos,
ni adolescentes juegos, que a ti te gustaban…
Ahora sigues siendo testigo de sueños;
sueños en noches serenas y tranquilas,
donde, en la hospitalidad de las tablas de tu vientre,
me refugio, y me acuesto con “pulgoso”.
Él, como siempre, se queda dormido;
pero, tu y yo, observamos el firmamento…
Ahora soy yo, el que te dice: ¡Shssss!...
¡Shssss! ... ¡Que no chirríen tus quejumbrosas tablas.
Observa las estrellitas que pasan por nuestro cenit,
pero no las sigas con tu mirada…
Déjalas que sigan su órbita…
Unas se van … y llegan otras tan bonitas...
Y, mientras van y vienen,...
Las noches seguirán pasando;
“pulgoso durmiendo” y, tu y yo,
seguiremos mirando…
Tú, de alcahuete, y yo, soñando…
Pachín

0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home