GRUPOEMA

En la tradición marinera, los eventos de una jornada de navegación se reflejan en un bien llamado: "Libro de Bitácora". Los que navegamos por variados mares, en pos de la misteriosa y esquiva belleza, queremos recoger aquí los frutos de nuestras sinceras improvisaciones y empeñados ensayos creativos, para compartirlos libremente con aquellos que sientan un afín impulso de comunicación. A este recoleto mesón, de insomnes veladas y libre intimidad, sed convidados y bienvenidos.

Nombre: GERARDO FONTANES
Ubicación: Bilbao, Bizkaia, Spain

Mi blog pretende recoger, reunidad, las obras de pintura, cuyas imagenes he conservado, de una u otra forma, de exposiciones, y almacen de taller.

22.10.06

RECUERDOS DEL AYER (Mae 20.10.06)


Nadie nos empuja; podemos danzar sin más, sin pensar. Si lo hacemos bien o mal, qué más da; lo importante es disfrutar. Dejadnos soñar que estamos en una gran sala, llena de luces de colores y hermosos ramos de flores; donde otra flor, algo más marchita, no se va a hacer notar.

Me duelen los pies... Almohada,... espera; me quitaré los zapatos y así podré moverme mejor. ¡Hummm! Esto es un sueño; no me quiero despertar... Que siga la música suave y me pueda adormilar. ¡Huy! Tengo que tener cuidado; nadie me va sujetar. No me puedo dormir ahora, y menos soñar; pues la cama lejos esta de mí.

¡Vaya que si parezco una princesa sin príncipe! ... Se ha convertido, a las doce, en almohada. ¡Ja, ja, ja! No pierdo el buen humor. Sigamos danzando mientras apoyo mi cabeza en ti... ¡Ay!... Me he puesto romántica y eso... no se puede soportar.

Ahora, más que nunca, añoro unos brazos fuertes que me rodeen y me lleven así, bailando, y poder apoyar mi cabeza en su pecho, y escucha el latir de su corazón, como él pueda sentir el mío.

Unas caricias, y algún beso, se nos escapan. ¡Mmm! Nadie nos mira... ¿Me das otro? ... Ese,... me ha sabido a poco. Con tú cariño y ternura, por qué no perderme entre tus brazos y caricias... ¿Dónde está ese amor que nunca he encontrado?

Como ya dije una vez, tendré que plegar mis velas y cerrar la puerta al amor. Permitidme recordarlo; ... fue tan bonito...

Creo que lo dije así: Dejadme plegar mis velas al viento y, en mi barca, navegar por la inmensidad del infinito, donde el amor no me pueda encontrar y, así, nunca más dañarme pueda.

Tendré que repartir mí amor entre los demás, sin nunca esperar que nadie vaya a dármelo otra vez.

Enamorarme de la sonrisa de un niño; del vuelo de un pájaro; de una flor que se abre a las caricias del sol o de la luna, cuando se refleja en la inmensidad del mar. Por ser tan bella y hermosa nadie la puede alcanzar.

¡Ay, Dios!... Si alguno leyera esto,... diría que estoy más que loca.

Llevo un buen rato escribiendo sin parar; pero me encanta esta música y eso no lo puedo remediar. Recuerdo cuando era adolescente, y nos reuníamos un grupo de amigos/as en casa de alguno. Poníamos música... Eso sí, siempre estaba presente el padre y la madre de alguno de nosotros,... y nunca bebíamos alcohol; solo coca-cola o naranjada.

¡Qué tiempos aquellos, que vienen a mi recuerdo! Cuando no importaba dar un pisotón... si no sabíamos bailar ninguno; estábamos aprendiendo, y las risas y las bromas: “¡Oye!, ¿Por qué bailas con mi chica?...” Y “tú, ¿dónde estabas?” Ya nos estábamos peleando... Los padres ponían paz.

Qué bellos recuerdos del ayer. Déjame bailar, imaginando que estoy en tus brazos y apoyando mí cabeza en tú pecho; podré soñar.

Soñar... Qué música más romántica y bella. Gracias por dejarme expresar lo que siento dentro de mí. Creo que me estoy liberando de muchas cosas, sobre todo de mí vida pasada; y cada día me quiero más.




Mae/2006

UN RINCON OSCURO ( Rimbaud 22.10.06)

Ayer descubrí un rincón muy oscuro
donde estaba, olvidado, un trozo de alma.
Lo he sacado a la luz, para mirarlo;
Lo he limpiado con mi pañuelo blanco;
Lo he refrotado con la tela de mi manga,
puliéndolo con el afán de un artesano.

Es un bloque de cristal, transparente,
conformado como una bola de adivino.
He dejado que la luz lo atraviese;
He admirado sus irisaciones refulgentes;
He fisgado, curioso, el interior de ese cristal,
para averiguar ahí el color de mis deseos.

Al principio, he vislumbrado soledad y vacío.
Luego, ha aparecido una neblina de esperanza,
He visto mi mirada azul, embebida en otra oscura;
He contemplado el fluir de un agua fresca;
He escuchado murmullos de música antigua,
imágenes de un intuido futuro ilusionado.

El trino de una garganta pura te ha anunciado.
Un grito agudo me ha llamado desde la lejanía.
Voz, vibrante, canto de pájaro feliz;
Voz, roja sangre de toro y arcilla;
Voz, secreto recitado en cantos reverentes,
abrigada en manto de armiño, blanco y suave.

Del vientre generoso de la diosa Natura,
has brotado, en gozo creador, emocionado.
Rama, plena de frutos generados;
Rama, que rezuma savia incandescente;
Rama, que tiende a otras sus verdes manos,
crispándose en el brazo amigo de la vida.

Dentro del futuro incierto de mi existencia,
albergo, en resplandor de amaneceres,
la perla, engendrada en nácares salinos;
la perla, talismán y promesa de fortuna;
la perla, que orna, con engarces plateados,
tu alma nueva, gozosa, blanca, enjabelgada.

En el estrecho sendero de un desierto verdoso,
te he visto caminar entre las flores empapadas.
Pasos, dejando hondas huellas, anegadas de llanto;
Pasos, en el húmedo decorado de un otoño nuevo;
Pasos, retornando, con largas zancadas de nostalgia,
al bosque, dueño y señor de caminos olvidados.

He podido leer, en el musgo de las piedras,
tu querido nombre, escrito por la lluvia.
Signos cabalísticos que sólo yo puedo descifrar;
Signos orlados de brotes y filamentos dorados;
Signos que abren senderos de amor imaginado,
al viajero soñador, embebido del ritmo de la luna.

Rimbaud