LENTAMENTE (Closing lisboa - 05.12.06)
Lentamente...
Retiro mi máscara de arroz; esa que llevo sin ser geisha.
No quiero que su blanco se interponga entre tú y yo.
Hoy llueve salitre. Alguien llora sin ser visto.
Pequeñas rosas de sal le nacen, poro a poro, en la piel.
No quiero escribir un poema para el adiós.
Filtraciones sedosas, de la memoria,
aparecen alertando de ese riesgo;...
y prefiero quemarme a lo bonzo.
Así...
Te digo, desde la orilla de un verso
- porqué tu, también, amas la poesía-,
con mi voz, en un susurro, entre risas
que no quitan ni un ápice a la verdad:
Que te cubren con la caricia de la palabra
y con el timbre que marca el latido...
Que tu presencia no profana mi tierra;
la fecunda con una nueva primavera
donde estallan todos los colores,
más allá de dudas y de preguntas
sin una respuesta lógica..
Pero...
¿Acaso lo que se siente es menos cierto
que la física cuántica o las matemáticas?
Si...
Desde mi pequeñez, déjame mirarte a los ojos;
que mi voz se pierda en el azul de tu mirada;
que tu voz se derrame como agua
entre mis dedos; en el tacto de mi piel...
Y báñate sin miedo, excusas o plegarias,
en mi cauce de mujer sin tiempo;
con incontables deseos de ser otro,
que, al olor de cuerpo entregado,
renace en el deseo de vivir a cada instante.
No...
No preguntes por qué mi piel es salada;
tan solo, ámame.
Closinglisboa
Retiro mi máscara de arroz; esa que llevo sin ser geisha.
No quiero que su blanco se interponga entre tú y yo.
Hoy llueve salitre. Alguien llora sin ser visto.
Pequeñas rosas de sal le nacen, poro a poro, en la piel.
No quiero escribir un poema para el adiós.
Filtraciones sedosas, de la memoria,
aparecen alertando de ese riesgo;...
y prefiero quemarme a lo bonzo.
Así...
Te digo, desde la orilla de un verso
- porqué tu, también, amas la poesía-,
con mi voz, en un susurro, entre risas
que no quitan ni un ápice a la verdad:
Que te cubren con la caricia de la palabra
y con el timbre que marca el latido...
Que tu presencia no profana mi tierra;
la fecunda con una nueva primavera
donde estallan todos los colores,
más allá de dudas y de preguntas
sin una respuesta lógica..
Pero...
¿Acaso lo que se siente es menos cierto
que la física cuántica o las matemáticas?
Si...
Desde mi pequeñez, déjame mirarte a los ojos;
que mi voz se pierda en el azul de tu mirada;
que tu voz se derrame como agua
entre mis dedos; en el tacto de mi piel...
Y báñate sin miedo, excusas o plegarias,
en mi cauce de mujer sin tiempo;
con incontables deseos de ser otro,
que, al olor de cuerpo entregado,
renace en el deseo de vivir a cada instante.
No...
No preguntes por qué mi piel es salada;
tan solo, ámame.
Closinglisboa

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