ALGUNAS TARDES (Closinglisboa - 28.11.06)
Este mar de contradicciones,
aleaciones, sueños, deseos y palabras;
tiene un bruñidor de sueños.
Aunque no quiera sentir la seda de mi piel,
mantiene la ilusión en la cima de su vida
para que, el azul del cielo,
muestre todos los colores que encierra,
y no sea solo azul.
Mi paloma mensajera cruza campos
al son de las campanas,
con un pequeño poema...
que sea barro en tus manos...
Algunas tardes son como agua,
limpian heridas, las cicatrizan,
sin borrar huellas dactilares;
esmerada filigrana tejida en la piel
que amalgama felicidad y desdicha.
Esos días, retiro el maquillaje,
prescindo de perfume,
me quito zapatos, anillos,
una suave brisa se lleva
espejismos de arena y cal.
Delimito el mapa del ayer y el hoy,
arranco de mis ojos la indiferencia,
abandono el silencio vacío,
cruzo la frontera de los miedos,
de los nunca y los jamás.
Reniego del cansancio de vivir,
vuelvo a la inocencia,
a la fuerza de la adolescencia.
La esperanza es el lugar donde vivo.
Sobre mi cuerpo, parpadean los sentidos.
Me dicen que soy diosa, cuando siento;
cuando ardo y no me consumo.
Cae la tarde. Llega la noche.
y pongo a la luna por testigo.
Closinglisboa
aleaciones, sueños, deseos y palabras;
tiene un bruñidor de sueños.
Aunque no quiera sentir la seda de mi piel,
mantiene la ilusión en la cima de su vida
para que, el azul del cielo,
muestre todos los colores que encierra,
y no sea solo azul.
Mi paloma mensajera cruza campos
al son de las campanas,
con un pequeño poema...
que sea barro en tus manos...
Algunas tardes son como agua,
limpian heridas, las cicatrizan,
sin borrar huellas dactilares;
esmerada filigrana tejida en la piel
que amalgama felicidad y desdicha.
Esos días, retiro el maquillaje,
prescindo de perfume,
me quito zapatos, anillos,
una suave brisa se lleva
espejismos de arena y cal.
Delimito el mapa del ayer y el hoy,
arranco de mis ojos la indiferencia,
abandono el silencio vacío,
cruzo la frontera de los miedos,
de los nunca y los jamás.
Reniego del cansancio de vivir,
vuelvo a la inocencia,
a la fuerza de la adolescencia.
La esperanza es el lugar donde vivo.
Sobre mi cuerpo, parpadean los sentidos.
Me dicen que soy diosa, cuando siento;
cuando ardo y no me consumo.
Cae la tarde. Llega la noche.
y pongo a la luna por testigo.
Closinglisboa

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