CADA DÍA ME QUIERO MAS ( Mae - 16.10.06)
¡Que bien está esta sala! Hoy no he encontrado a nadie que me pueda leer; pero sí, puedo escribir sin ponerme nerviosa... ¿Por qué ser tímida, si nadie me conoce, ni sabe quien soy?... Me siento bien cuando escribo y algo sale de dentro. ¿Serán todas esas las cosas que nadie sabe de otro, o serán cosas malas?
Eso me gustaría conocer; pero lo más bonito es que me siento bien. No me gusta faltar a nadie... ni que me falten a mí. Me gusta sentirme querida, y querer yo así; aunque he cerrado mis puertas al amor. No quisiera ofender a nadie. Lo siento más por mí, porque seguiré sola en esta vida, sin nadie a quien querer. Demasiado daño me han hecho ya, ... y mi pobre corazón ha quedado roto en mil pedazos.
Con tiritas - que no sé cuales eran -, mi corazón arrejunté y parece que, ahora, están uniéndose algunos pedazos y, muy poco a poco, espero curar.
Sé que tengo que llevar una coraza para ocultar así mis sentimientos. Creo que el amor no es para mí; sé que es como una lotería; Si te toca el primer premio, lo tienes todo; pero sino nunca llegas a conocer la felicidad, el camino se hace muy duro y cansado, sin tener a nadie en quien confiar; sin un hombro donde poder apoyarte, sin nadie a quien explicar tus cosas, aunque a veces sean tonterías. ¡Qué que bonito tiene que ser ir paseando cogidos de la mano!... Sentir esa seguridad que a veces nos falla, que nos hace dudar hasta de nosotras mismas.
No es necesario hablar. A veces, el silencio dice más que lo que pudieran expresar mil palabras. Solo sé que se sabe que hay amor y se comparte todo: una mirada, un beso, una caricia, con mucho cariño y ternura. ¿Como puedes pedir más, si tienes la gloria a tus pies?
Así sería el compañero que me hubiera gustado encontrar. Pero no ha sido es este modo; por eso cierro la puerta al amor y seguiré sola mi camino. Si en él me canso, a su borde me sentaré; después seguiré andando y andando mi camino, en soledad, aunque ya resignada a que cada día me quiero más y más y que, así, no necesitó a nadie, aunque necesito a todo el mundo; sin él, no se puede vivir.
Seguiré alegre y simpática, como siempre, con mi sonrisa en los labios. Ya nunca se apagará; seguirá brillando como si fuera una estrella en el cielo, y mi mirada será como siempre: limpia y sincera; en donde podré ver a mi alma tranquila... y en paz.
mae.

0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home