GRUPOEMA

En la tradición marinera, los eventos de una jornada de navegación se reflejan en un bien llamado: "Libro de Bitácora". Los que navegamos por variados mares, en pos de la misteriosa y esquiva belleza, queremos recoger aquí los frutos de nuestras sinceras improvisaciones y empeñados ensayos creativos, para compartirlos libremente con aquellos que sientan un afín impulso de comunicación. A este recoleto mesón, de insomnes veladas y libre intimidad, sed convidados y bienvenidos.

Nombre: GERARDO FONTANES
Ubicación: Bilbao, Bizkaia, Spain

Mi blog pretende recoger, reunidad, las obras de pintura, cuyas imagenes he conservado, de una u otra forma, de exposiciones, y almacen de taller.

7.12.06

EL FARO DEL CORAZON ( Llovizna : 30.11.06)

Apresta, marinero, las velas de tu barco;
que, en el cerúleo linde, el sol va asomando.
Y ya, en la superficie bruñida del mar bravío,
Se refleja un alma... ¡Te estoy esperando!...

Ledo, muy ledo, el viento apenas va rizando
las ondas adormiladas, del bello mar, lidiando.
Ni una ligera nube se ve pender en lo alto.
¡Las sombras están en el fondo!

La luz en el espacio... Las ondas, surcas, cantando
Y aún distas de mi playa... ¡Te sigo amando!...
El viento es fresco y manso y vienes casi remando.
¿No divisas cerca del puerto, ... el faro como una estrella?
Es mi corazón que espera,... ¡y suspirando destella!...

Tu alma se atrapa en los mares, mares de amores;
no alcanza el reflejo de mi amor... ni mis altares.
Mis alas se abatirán y, en tenaz vuelo, te buscaré.
¡Te guiaré a mi alma con mis cantares!...

Mi nido se encuentra blando, perfumado de fragantes lirios
Yo me encuentro suspirando… ¡Que no se apaguen los cirios!
Anclero, suelta el ancla... ¿El puerto no has divisado?
¿Cesaron ya tus ansias?... ¿Amor,... no ves el faro?...

¿Qué amor, en el transitar de tu mar, te aprisionó en sus lazos?
¿Quien te arrulló en su canto para aliviar tus quebrantos?
Y un ave en la orilla, su vuelo no termina,… ¡revoloteando!
Arriba a tu muelle de primavera,... ¡aún te estoy esperando!...

Vertió la aurora el paso, en los efluvios divinos
y, frente al mar, aún espero el navío de mis sueños;
de un amor que jamás alcanzó riberas de olvido...
Buscando va mi barco,... ¡las sombras están en el fondo!…

Llovizna