CONGOJA ( Potroviejo - enero - 2007)
Me acongoja el saber de tu estar,
el pensamiento que, como funámbulo,
guarda un equilibrio raro
entre el saber e imaginar
Me retienen tus palabras,
no por lo que dicen,…
sino por lo que callan
y por lo que puede que abran.
Pero, a pesar de ello,
quisiera dejarme abrir
por tu calido sentir,…
por tu destello.
Conjugar el verbo te quiero
y dejarme querer en canal,
como un pecado mortal
pegado a tu requiebro.
Si quieres pecar conmigo,
llama a mi puerta,
que siempre está abierta
y nunca habrá otro testigo.
Sino… apaga la palabra
y déjame seguir mi camino.
No me digas nada,
ya me guiará el destino.
Potroviejo
el pensamiento que, como funámbulo,
guarda un equilibrio raro
entre el saber e imaginar
Me retienen tus palabras,
no por lo que dicen,…
sino por lo que callan
y por lo que puede que abran.
Pero, a pesar de ello,
quisiera dejarme abrir
por tu calido sentir,…
por tu destello.
Conjugar el verbo te quiero
y dejarme querer en canal,
como un pecado mortal
pegado a tu requiebro.
Si quieres pecar conmigo,
llama a mi puerta,
que siempre está abierta
y nunca habrá otro testigo.
Sino… apaga la palabra
y déjame seguir mi camino.
No me digas nada,
ya me guiará el destino.
Potroviejo

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